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Llega el Gobierno Federal a reforzar la seguridad en Sinaloa

Sacudida en la ganadera. Sale Faustino Hernández y entra Daniel Osuna en la estatal. En Mazatlán expulsan a sus dirigentes por malos manejos.

Fernando Zepeda
Por Fernando Zepeda
  • Gobernador del Estado de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel

    Gobernador del Estado de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel

El problema de seguridad en Sinaloa es muy serio. No se trata de militarizar los mandos policíacos como lo hizo en su momento el exgobernador Juan S. Millán. Las circunstancias de aquellos años, tanto políticas como de violencia eran otras. A Millán le tocó gobernar con dos presidentes de la república.

La militarización. El primer tramo con Ernesto Zedillo del PRI, y el segundo con Vicente Fox del PAN. Y más bien que mal, el sexenio ‘millanista’ logró superar los problemas de inseguridad. Hoy no hay parangón. El desgaste de las policías estatales no permiten la posibilidad de seguir jugando con la seguridad. Y si a eso le suman que uno de los principales reclamos de los sinaloenses en la campaña de Quirino Ordaz Coppel fue el de brindar mayor seguridad a los ciudadanos. Recuperar la tranquilidad perdida. Entonces, el hoy gobernador no se anda con medias tintas. Sus relaciones con el Gobierno Federal, pero principalmente su amistad con el presidente Enrique Peña Nieto, le han permitido que el Consejo de Seguridad Nacional que encabezan el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el  secretario de la Defensa Nacional General, Salvador Cienfuegos Zepeda, y el titular de Marina Almirante, Vidal Francisco Soberón, le otorguen todo el respaldo para garantizarle la seguridad a los sinaloenses. La estrategia de seguridad se mantiene bajo reservas. Lo que se ha visto es el arribo de la “policía militar”, que con unidades militares ya patrulla los principales municipios de Sinaloa. El objetivo está claro. No se permitirá que ninguna organización criminal insista en convertir el estado en arena de sus disputas. No más tolerancia. Y sobre todo recuperar la confianza hacia las instituciones porque la consigna es “cero impunidad”. Los policías estatales y municipales tendrán un periodo de adiestramiento. Después tendrán que someterse a los exámenes de control de confianza. Y al final reincorporarse.

Sacudida ganadera.

El gobernador Quirino Ordaz Coppel necesitaba un ganadero que conociera bien la actividad, de prestigio y sobre todo sin ninguna “cola que le pisen”. De ahí el cambio en la Unión Ganadera de Sinaloa de donde salió Faustino Hernández y llegó en su lugar Daniel Osuna. Un ganadero curtido en el campo, conocedor y conocido como hombre derecho. Y horas después de haber asumido la dirigencia estatal ganadera, los socios de la Ganadera de Mazatlán realizaron una asamblea extraordinaria y expulsaron a sus dirigentes encabezados por Carlos Zataráin. Los socios comprobaron malos manejos y abuso de poder. Se nombró una dirigencia provisional, y de acuerdo con la Unión Ganadera de Sinaloa, habrán de convocar a una asamblea general para nombrar a los nuevos dirigentes. La ‘limpia’ puede darse en otras asociaciones regionales del estado.

Primera semana de Quirino.

Los siete primeros días de la actual administración ‘quirinista’ quedaron señalados con iniciativas de Ley, con nombramientos de más funcionarios y recorridos por las instalaciones de gobierno para saludar a los trabajadores. Arranques de obras. Las iniciativas de Ley tienen principalmente como objeto el combatir la corrupción y castigar a los servidores públicos que se aprovechen de sus cargos. Quirino sabe que más de alguno se le “colará” y sin medir las consecuencias intentará hacer como los que se fueron. El gobernador deberá de estar siempre alerta.

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